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 entender y comprender la complejidad y los sistemas complejos para abordar el ecosistema de aprendizaje

Tenemos el deber de comprender las formas en que los niños, jóvenes y no tan jóvenes, aprenden hoy, hay que optimizar el aprendizaje y la innovación en un entorno que pueda expandir nuevas oportunidades de aprendizaje, en línea y fuera de línea, y dentro y fuera del aula.

Trabajando en un meta-diseño. Hacia un nuevo ecosistema de aprendizaje. Por tal motivo, hay que entender y comprender la complejidad y los sistemas complejos…

Según Morin (2005) la “scienza nuova” se debe esbozar atravesando la cibernética, el sistemismo y la teoría de la información. De hecho, afirma que la teoría de sistemas es la raíz de la complejidad (Morin, 2001). Lo más importante de la cibernética y de la teoría de sistemas, es aportar los elementos para concebir la organización (Morin, 1984).

La cibernética es la ciencia que explica los mecanismos de comunicación y control en las máquinas y en los seres vivos, basándose en los principios de retroalimentación y de homeostasis. Estos sistemas se caracterizan por estar motivados por la búsqueda de un objetivo, y por tener capacidades de auto-organización y de auto-control (Johansen, 1994; Rodríguez y Arnold, 1999). Según Krippendorg (en Rodríguez y Arnold, 1999), la idea más fértil de la cibernética es la de la circularidad. Este concepto quiere decir que si A causa B y B causa C, mientras C, a su vez, causa A, A termina siendo autocausado. De esta manera, un sistema con esas características tiene la capacidad de autorregularse. Así, las formas de organización y las metas se definen en una relación mutua. Para Wiener (1969), la comunicación juega un papel fundamental para la autorregulación, dado que es por medio de esta que se regulan los actos de otras personas.

En cuanto a la teoría de la información, es que a mayor
complejidad de un sistema, es decir, a mayor número de estados posibles y de relaciones entre las partes, mayor es la energía destinada a la obtención de información, su procesamiento, almacenaje y comunicación (Millar, en Johansen, 1994).

Por otra parte, está que los rasgos fundamentales de la Teoría de Sistema son la base para las teorías de la complejidad. Von Bertalanffy señaló la importancia de considerar al organismo como un “todo” o un “sistema”. Hall y Fagen (en García, 1979, p.49), quienes definen un sistema como un “conjunto de objetos, además de las relaciones entre los objetos y entre sus atributos”.A esta definición básica se le pueden ir agregando otros componentes. Para Forrester (en
García, 1979), las partes del sistema, no solamente se encuentran agrupadas, sino que además operan juntas con un objetivo común.

Un sistema se encuentra compuesto por partes, denominados elementos. Estos elementos se encuentran interrelacionados entre sí, generando una determinada estructura. A su vez, el sistema se encuentra inmerso en un medio, el cual corresponde a las condiciones que influyen sobre su comportamiento (Arnold et al, 1991). Los sistemas pueden recibir la energía necesaria para su funcionamiento y mantención del medio a través de corrientes de entrada o inputs. A su vez, pueden exportar energía al medio a través de la corriente de salida o output (Johansen, 1994).

Referencia a los sistemas adaptativos de creciente
complejidad. Estos sistemas logran adaptarse a un ambiente potencialmente cambiante, caracterizado por tener gran variedad. El desarrollo para alcanzar niveles superiores depende de la inclusión en la organización de un delineamiento de parte de la variedad y las constricciones ambientales, sobre una base semi permanente (Buckley, 1967).

Otro tipo de sistemas, es el de los sistemas autoorganizadores de Foerster. Estos sistemas son capaces de organizarse a sí mismos, logrando ir en contra de la
tendencia entrópica universal. Es a partir de la relación con el entorno que el sistema logra importar energía y orden (neguentropía). De esta manera, el contacto con el
entorno resulta fundamental (Rodríguez y Arnold, 1999).

Aplicar estos conceptos a los sistemas sociales. Luhmann (1994), argumenta que el sistema no puede operar fuera de sus límites, donde se genera una interdependencia entre sistema y entorno, porque estos (los sistemas) no pueden operar sin un entorno que afectan, influyen, desarrollan y luego se adaptan.

La complejidad tiene que ver con los niveles de organización del sistema (Johansen, 1994). De esta manera, un sistema es más complejo cuando aumenta el número de sus componentes, la cantidad de interrelaciones y de la cualidad de las relaciones con el medio. La complejidad supone diversidad (Arnold et al, 1991; García, 1979). Según Johansen (1994), al ir pasando de subsistemas a sistemas y a
suprasistemas, se va pasando de estados de organización relativamente simples a otros cada vez más avanzados y complejos. Según Boulding (en Johansen, 1994), es posible jerarquizar los sistemas desde los más simples, como las estructuras estáticas, hasta los más complejos, como los seres humanos y los sistemas sociales.También es posible llegar al sistema que engloba todos los demás: el sistema
ecológico.

Esto nos lleva a otros postulados como el de Bronfenbrenner (1979) sobre la teoría ecológica de los sistemas, que propone que los ambientes naturales (sistemas) son la principal fuente de influencia sobre la conducta humana, es decir, el individuo se desarrolla a través de los diferentes ambientes en los que se desenvuelve, influyen en el cambio y en su desarrollo cognitivo, moral y relacional.

También, Morin (1983) plantea que la nueva ciencia debe ser la ecología, según la cual todos los fenómenos han de ser asumidos en su relación con el entorno. La ecología, según el autor, es la “ciencia de las interacciones combinatorias/organizadoras entre cada uno y todos los constituyentes físicos y vivientes de los ecosistemas” (Morin, 1983, p. 34). Por lo tanto, propone romper con la mirada rígida que aísla a los seres de su entorno o los reduce al mismo.

Para Ginovart (2015) Los sistemas biológicos o sistemas formados por entidades vivas (individuos) son sistemas complejos, tanto por la “complejidad” que cada individuo o agente vivo tiene, como por las posibles relaciones que
se pueden establecer entre ellos, as´ı como por las posibles relaciones con el entorno o medioambiente en el que estos individuos se desarrollan, viven, compiten y mueren, y que por tanto, modifican como resultado de sus acciones. Según Kaufmann, la adaptación de los sistemas los lleva a posicionarse en este límite del caos (Lewin, 2002). Waldrop
(1992) define el eje del caos como el punto donde la vida tiene suficiente estabilidad para mantenerse y suficiente creatividad para merecer el nombre de vida. En esta fase, un sistema complejo puede ser espontáneo, adaptativo y vivo.

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Un comentario el “ entender y comprender la complejidad y los sistemas complejos para abordar el ecosistema de aprendizaje

  1. Creo que hay unos antecedentes importantes para la Teoria de la Complejidad: Una Teoria y un Método que ya señalado en el Marxismo. La Teoria Materialista y el Método Dialéctico.

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